La prueba del triple screening o cribado combinado del primer trimestre es una de las pruebas prenatales que se realiza a la embarazada entre la semana 10 y 13 de gestación, siendo en la semana 11 y 12 cuando arroja un resultado más fiable.
Es una prueba no invasiva, es decir no se penetra en el útero sino que se realiza a partir de una ecografía y una muestra de sangre de la madre y no tiene riesgo para la madre ni para el feto.
No es una prueba concluyente, no es un diagnóstico, sino que mide un índice de riesgo de que el feto presente determinadas alteraciones cromosómicas como trisomía 21 (Síndrome de Down), trisomía 18 (Síndrome de Edwards) y defectos del tubo neural.










